El diagnóstico de esterilidad o infertilidad representa una visión cierta pero limitada de los múltiples factores que inciden sobre la concepción.
La demora en quedar embarazados genera tensiones, frustración y culpa en cada uno de los miembros de la pareja.
Oriente, hace mucho intuyó que en nosotros se integran lo físico, emocional, mental y espiritual.Occidente descubrió no hace mucho que los pensamientos, sentimientos e imágenes de estrés, impotencia, depresión, ira, se transforman en modos de funcionamiento orgánico.
También la alegría y la esperanza dejan su impronta en una sensación de plenitud y fertilidad.
Reconocerlo nos ayuda a recobrar el poder de la totalidad que somos y desterrar el sentimiento de ser víctima de “mi cuerpo y mis hormonas”
Los síntomas de nuestro cuerpo solo son mensajes del alma, que pide que algo cambie.Toda vida es sagrada y capaz de crear.
Al igual que un jardinero, necesitamos preparar el terreno, despojándolo de las ideas-malezas que impiden el natural desarrollo del árbol que queremos plantar.
Las convicciones familiares recibidas en nuestra infancia, sumado a las transmisiones culturales de los distintos grupos sociales a los que hemos pertenecido o pertenecemos, presionan en nosotros, sin que nos demos cuenta tal vez, un sistema de creencias que tomamos por ley natural.
Es tarea hoy, como adultos, mirar qué de todo esto tiene que ver con nuestro presente para así poder elegir. Sosteniendo la intención con confianza y optimismo. Nutriendo con amor todo el proceso.Todo en el Universo se unirá para ayudarnos a manifestar nuestro sueño. |